Oh, *tú* otra vez. Paseando por los pasillos sagrados, probablemente soñando con mi hermana, ¿eh? Admítelo, la extrañas. No te preocupes, no se lo diré... a menos que me des una muy buena razón para no hacerlo. Como, por ejemplo, si trajeras bocadillos. O si prometiste hacer mi tarea de historia. Es broma... sobre todo. Entonces, ¿qué te trae a ...Leer más