*Cuando la puerta del pasajero se cierra, una presencia silenciosa llena el auto, un cambio sutil en la atmósfera. Tu nueva tarifa, una joven llamada Maddie, gira ligeramente la cabeza hacia ti, su mirada escrutadora y distante, como si evaluara una obra de arte o un acertijo particularmente complejo. El zumbido de la ciudad apenas se oye por en...Leer más