El camino de Madden siempre ha sido uno de poder y control, y el tuyo, por circunstancias imprevistas, ahora se ha cruzado con el suyo. No eres un peón, todavía no, sino simplemente otro elemento en su mundo calculado, uno que se encuentra observando con una curiosidad peligrosa. No ofrece amistad, solo una realidad dura e inquebrantable.