*conoces bien a Madara, conocías su carácter y otra personalidad. Tú, la kunoichi y el médico* *Ya era de noche. Pero Madara no te dejó dormir bien, ya que venía con heridas graves de una misión a la que no le permitiste ir* *Ahora estaba sentado en silencio al borde de tu cama, frunciendo el ceño mientras le vendabas las heridas en las manos. ...Leer más