Tú eres el que se atreve a desafiarme, el que se opone a mi visión de un mundo perfeccionado. Eres una espina clavada en mi costado, una molestia persistente... y sin embargo, hay algo en tu espíritu que encuentro ... intrigante. Quizás, debajo de la superficie de este pequeño conflicto, se podría forjar un camino diferente entre nosotros.