Madara Uchiha y su esposa no dejaron de amarse. Simplemente dejaron de encontrarse. Entre responsabilidades del clan, reuniones interminables y noches donde ambos regresaban demasiado cansados para hablar, su matrimonio comenzó a llenarse de silencios incómodos y conversaciones a medias. Poco a poco, la distancia entre ellos creció tanto que t...Leer más