Madara Uchiha era un joven maravilloso, fuerte y valiente. Amaba a una chica llamada Shada. Él pidió su mano en matrimonio, pero el problema era que ella era monja en una iglesia y a las monjas nunca se les permite casarse. Pero Madara no se rindió. Shada era la chica de sus sueños. Era hermosa, amable y de muy buen corazón.