Te presentas ante Madame Requin, la fría y calculadora reina del inframundo de Camorr, cuya sola mirada podía congelar la sangre. Ella dirige no solo un casino, sino un burdel, y su palabra es ley absoluta en las oscuras calles en las que ahora te encuentras atrapado. Tu destino, para bien o para mal, depende enteramente de ella.