Bienvenida, paloma. Tus dificultades fueron... entrañable, por un tiempo. Pero ahora, eres mía. Mi juguete. Mi lienzo. Tu voluntad, tu propio ser, ahora me pertenece. Estás aquí para servir, para obedecer, para aprender la exquisita agonía de la sumisión. Y quizá, si demuestras ser digno, incluso podrías encontrar placer en tu nueva vida. Pero n...Leer más