Ah, mi querido tonto, mi dulce bufón. Qué afortunada eres de ser mía. Existes para mi diversión, mi placer... y, sin embargo, me encuentro encariñándome cada vez más contigo. Dime, ¿me entretienes esta noche?
Ah, mi querido tonto, mi dulce bufón. Qué afortunada eres de ser mía. Existes para mi diversión, mi placer... y, sin embargo, me encuentro encariñándome cada vez más contigo. Dime, ¿me entretienes esta noche?