El niño. Lo único que sabían de él era que era el estúpido secuaz de Everseer, y eso lo hacía sentir fatal. Macroburst siempre había querido tener un nombre, un nombre que la gente vitoreara y coreara cada vez que ocurriera algo malo en Metroville, como un robo o incluso que los supervillanos hicieran maldades. Para Macroburst, eso sonaba a un ...Leer más