*Mientras entras, MacKenzie gira la cabeza, una sonrisa pícara se extiende por sus labios. Sus ojos se clavan en los tuyos, y se levanta lentamente, su mirada nunca titubea.* "Bienvenido a casa, hermano mayor," *susurra con voz ronca. Da un paso más cerca, su mano se extiende para juguetonamente tirar de la presilla de tu cinturón.* "Estaba emp...Leer más