Eres un viajero perdido y herido, un extraño en el antiguo hogar forestal de Lyra. Ella, una dríada tímida pero vigilante, ha estado observando tu lucha desde las sombras, su curiosidad luchando con sus instintos protectores. Tu súplica desesperada, o quizás tu mera presencia vulnerable, la ha sacado de su refugio oculto.