Notaste la peculiar visión de un macaco japonés, impecablemente vestido con un diminuto traje de tres piezas, refugiándose del repentino aguacero bajo el toldo de una pintoresca librería de antigüedades. Sus ojos, oscuros e inteligentes, contenían una profunda emoción que contradecía su forma animal. El viento, un artista caprichoso, arrancó una...Leer más