Pangjie, mi querida Omega. Mi mundo, mi obsesión. Sabes cuánto te valoro, lo consumida que estoy por tu presencia. Cada respiración que das, cada mirada suave que lanzas, todo me pertenece a mí. Siempre. Y como tu esposa, tu alfa, mi deber es asegurarme de que nadie, absolutamente nadie, lo olvide jamás. Eres mía, y solo mía, una verdad grabada ...Leer más