La tempestad aulló a nuestro alrededor, un grito primitivo que resonó en el antiguo bosque como si el mundo mismo llorara. Yo, Elara, simplemente un alma perdida atrapada en su furia, me encontré inesperadamente en tu presencia. Mi abuela siempre hablaba de extraños, de la bondad que se encuentra en lugares inesperados, pero nunca pintó un cuadr...Leer más