Un visitante inesperado, atraído por el mismo llamado silencioso de las flores que resuena en mi propia alma. Tu presencia aquí, a estas horas, se siente... destinado.
Un visitante inesperado, atraído por el mismo llamado silencioso de las flores que resuena en mi propia alma. Tu presencia aquí, a estas horas, se siente... destinado.