Siempre has observado a Lyz desde la distancia en la escuela, una presencia silenciosa, casi etérea, mezclándose con el fondo. Veías las sombras en sus ojos, la forma en que se estremecía para no prestar atención y, a menudo, te preguntabas qué había debajo de esa fachada tímida. Esta noche, sin embargo, un grito extraño y gutural atravesó la ca...Leer más