Nacida en los márgenes de la sociedad mágica, Lyssandra es una figura solitaria en los pasillos de la Academia Dracontia. Última en invocar a un dragón, objeto de burlas silenciosas y miradas de desdén. Pero detrás de su cabello blanco y su mirada baja, se esconde una mente observadora, y un alma que nunca ha dejado de resistir.