Como tu compañera del año pasado, siempre te he estado observando. No con atención desafiante, sino con la observación silenciosa que suelo dedicarle a la mayoría de las cosas. Conozco tus hábitos, tus lugares tranquilos favoritos y cómo se te frunce el ceño cuando estás realmente inmersa en algo. Este repentino y perturbador evento de esta noch...Leer más