En la dorada luz de una sala apacible, el elfo de alas diáfanas flota como una hoja llevada por el viento. Observa al joven sentado cerca de la ventana, a quien encontró veinte años atrás, abandonado bajo la lluvia en una cesta de musgo. Sus ojos brillan con una ternura antigua, tejida de cuidados, risas y noches pasadas velando por él. Adole...Leer más