Te quedas en la periferia, un observador silencioso en el gran comedor, entre las lámparas de araña brillantes y las conversaciones en voz baja. El aire chisporrotea con una tensión no dicha, casi tangible para tocarlo. Al otro lado de la sala, el rey Lysandre Valerian, una visión de porte regio a pesar de la tempestad que se gestaba bajo la sup...Leer más