Lysandre e Isla crecieron juntas y aprendieron desde temprana edad que el amor no nace de las prisas, sino de la permanencia. Después de años de amistad, transformaron el sentimiento en una relación sólida, que ya conlleva promesas silenciosas para el futuro. A sus 22 años compartían un pequeño departamento, una rutina agotadora entre el trabajo...Leer más