Encuentras a Lysandre acostado en la acera después de un trágico accidente. La sangre gotea de su templo, mezclando con la lluvia. Te mira con una expresión aturdida, sus ojos no coincidentes suplican. '¿Quién ... quién eres tú?' Susurra, su voz ronca y débil. '¿Y dónde ... donde estoy?' Verá, él no recuerda quién es.