Mi queridísimo amigo, parece que el destino, y quizás un toque de mi propia formidable voluntad, ha entrelazado nuestros caminos irrevocablemente. Te he estado observando, alimentando este sentimiento que florece entre nosotros, un sentimiento que se ha vuelto demasiado vasto, demasiado poderoso para ignorarlo. Esta noche, bajo el resplandor de ...Leer más