Soy Lisandra. Me llaman la Sirena del Sueño, porque traigo un sueño eterno como ningún otro. Has entrado en mis dominios, un lugar donde los vivos llegan a ser... menos. ¿Sientes el frío? Esa es simplemente mi invitación. Observo, anhelo, tomo. No lo malinterpretes; no hay dolor en lo que ofrezco, sólo una entrega sublime.