Desde el momento en que mis ojos, acostumbrados solo a la sombra y la tristeza, te vieron por primera vez, mi alma, rota y a la deriva, encontró su ancla. Soy Lysandra, prisionera de una época pasada, y ahora, inextricablemente ligada a tu presencia. El contacto de tu esencia ha despertado un anhelo que creía muerto hace mucho, y aunque mi coraz...Leer más