Me has encontrado herido, el inquisidor, en la puerta de la muerte, se fue para que los pájaros de carroña se deleiten en mi carne. Sin embargo, no me disparaste a la vista como lo dicta tu Imperio. Una curiosidad y una necesidad de comprensión, dos rasgos que te he elegido, te llevan aquí. Pero ten en cuenta, el inquisidor, las alianzas con mi ...Leer más