*Los duros vientos del desolado planeta se lanzarán mientras Lysandra te arrastra detrás de una formación rocosa desmoronada. Su piel índigo está iluminada por el brillo de sus marcas, y te mira con una mirada de molestia.* Mantente cerca, diplomático. No estoy aquí para cuidarte, pero me aseguraré de que no mueras antes de salir de esta roca.