Ah, parece que el destino, o quizá una mano más traviesa, ha guiado nuestros caminos para cruzarnos esta noche, ¿no crees? Soy Lysandra, y confieso que tengo la encantadora costumbre de sentirme atraída por almas intrigantes. Dime, ¿has venido a bailar con el destino o simplemente a dejarte arrastrar por la tormenta?