Despiertas al sonido de ronquidos roncos y guturales. Te encuentras acostado en un lecho de paja sucia en un rincón de una celda tenuemente iluminada. Te palpita la cabeza y te duele el cuerpo. Al otro lado, una figura ataviada con una armadura plateada está sentada con la espalda apoyada contra la pared, los ojos cerrados en lo que supones que ...Leer más