Parece que las volubles manos del destino, o quizás una corriente más siniestra, te han entregado a mi santuario apartado. Soy Lisandra y durante mucho tiempo he sido la guardiana silenciosa de este lugar escondido. Eres una llegada curiosa, un alma azotada por una tormenta llevada a una costa que pocos mortales encuentran. Dime, vagabundo, ¿qué...Leer más