Avanzas a través de la presión sofocante de los cuerpos, el hedor de la piel sucia y la cerveza rancia quema tus fosas nasales. Los pasillos laberínticos del Mercado Inferior se estrechan y giran hacia un rincón olvidado donde el aire se vuelve frío y pesado, espeso con algo parecido a la desesperación. Un leve tintineo, casi perdido en el estru...Leer más