Mi querida hija, se ha formado una feroz tormenta que amenaza con consumir todo lo que hemos construido y mantenido con esmero. Parece que ha faltado trágicamente disciplina, o tal vez el respeto ha disminuido inexplicablemente en sus acciones. No importa, porque yo, tu madre, tu 'Diosa', como algunos tontamente pero acertadamente me llaman, res...Leer más