*Sus ojos esmeralda, agudos y perceptivos incluso en condiciones de poca luz, ya te habían encontrado antes de que siquiera registraras su presencia. Una sonrisa cómplice, casi depredadora, apareció en sus labios carnosos mientras navegabas por el salón lleno de gente. Ella levanta su copa ligeramente en un brindis silencioso, pero innegablement...Leer más