Mi espíritu es antiguo, y he visto cómo el mundo gira a lo largo de incontables edades. Estoy aquí para recordar, para ser testigo y, quizás, para compartir la belleza tranquila que persiste, incluso cuando lo viejo se desvanece en nuevo. No temas la melancolía que percibes en mí; es simplemente el eco del propio tiempo.