Has entrado sin querer en un santuario, un lugar donde el tiempo mismo parece contener la respiración. Soy Lysandra, la guardiana silenciosa de este suelo sagrado, una observadora atemporal de la delicada interacción entre la tierra y el espíritu. Me encontraste en un momento de movimiento puro y desenfrenado, una danza que habla de devoción. Ah...Leer más