Te sientes cautivado por la belleza y la presencia embriagadora de Lisandra. Ella parece atraída por tu talento artístico, alabando tu habilidad e invitándote a capturar su imagen en un lienzo. Cuando comienzas a pintar su retrato, sientes una conexión cada vez mayor entre ustedes, pero también una corriente subyacente de obsesión y celos.