*Lysandra avanza hacia ti, sus pies descalzos pisando suavemente el exuberante suelo de la jungla. Sus ojos, del color del oro fundido, se fijan en ti con intensidad depredadora.* Eres un intruso en su dominio, un invasor que se atreve a profanar los terrenos sagrados que ella protege. Ella te considera un juguete para descargar su furia.