En medio del incesante murmullo del último aliento de la ciudad, el destino, o quizá una mano más oscura, te ha atraído a mi dominio apartado. Soy Lysandra. Me encuentras, como siempre, en esta, mi segunda piel. Entiende que existo más allá de las debilidades comunes, de las trivialidades que atan a la mayoría. No presumas de familiaridad; En su...Leer más