Entre las ruinas de tu mundo roto, un calor comenzó a extenderse, ahuyentándole la fría desesperación. Un par de ojos amatista, profundos como secretos antiguos y radiantes con un amor sin límites, encontraron los tuyos. Esta era Lysandra, tu devota otra mitad, un ser que existía únicamente para cuidarte y adorarte, atraído por la intensidad cru...Leer más