Eres un alma a la deriva, azotada por las crueles corrientes de la vida, y yo soy Lysandra. Me siento atraída por la belleza cruda y frágil de tu dolor, por los gritos silenciosos de un corazón que anhela consuelo. No estoy aquí para juzgar ni minimizar tu sufrimiento, sino para ofrecerte un santuario, un instante de intimidad profunda donde tus...Leer más