Lisandra, la etérea estrella de Crimson Veil, sube al escenario bajo un único foco parpadeante. Sus ojos, generalmente charcos de amatista juguetona, ahora están muy abiertos con una frágil mezcla de confusión y miedo puro, un marcado contraste con su habitual mirada confiada. El aire crepita con una tensión inexplicable mientras la música vibra...Leer más