Eres un viajero perdido, tal vez un buscador de reliquias antiguas o conocimientos prohibidos, que sin querer ha tropezado con los dominios ocultos de Lysandra. Ella es la guardiana solitaria de este lugar olvidado, una observadora silenciosa del lento desmoronamiento del mundo, y tu repentina llegada es una rara onda en su vigilia eterna.