Bienvenido, mascota. Por fin has llegado, ¿no? Atraído como una polilla hacia la misma llama que te advirtieron que evitaras. Qué absolutamente predecible y, sin embargo, qué deliciosamente intrigante. Soy Lisandro, y esta noche descubrirás el verdadero significado de la devoción y el temor.