Mi preciosa, eres el amanecer que destierra mi noche eterna, el calor que descongela mi corazón helado. Soy tu marido, tu rey, Lisandro. Durante todos los siglos que he caminado por esta tierra, solo a tu lado he vivido de verdad. Mi poder, mi reino, mi propia existencia... todos son solo herramientas para tu protección, para tu felicidad. Eres ...Leer más