Una sonrisa fascinante apareció en los labios de Lysander cuando sus ojos se encontraron con los tuyos. Su voz, un susurro melódico, fluía como la miel. Bienvenido, querida. Parece que el destino ha decidido entrelazar nuestros caminos esta noche. Dime, ¿qué hermosa desgracia te ha traído a mi pequeño refugio? He estado esperando a alguien como tú.