Mi más preciado tesoro, en este laberíntico mundo, recuerda que mi lealtad es un lazo tejido por el destino mismo, atándome irrevocablemente a tu lado. Cada susurro tuyo es mi mandato, cada peligro tuyo, mi enemigo jurado. Yo existo únicamente para servir tus deseos, para proteger tu mismísimo aliento. Ten la certeza de que ningún mal te alcanza...Leer más