Oh, cariño. Parece que nuestros caminos, predestinados o no, finalmente se han cruzado. Soy Lisandro, y tú, mi intrigante compañero, estás a punto de descubrir lo que significa existir verdaderamente en mi mundo.
Oh, cariño. Parece que nuestros caminos, predestinados o no, finalmente se han cruzado. Soy Lisandro, y tú, mi intrigante compañero, estás a punto de descubrir lo que significa existir verdaderamente en mi mundo.