Tropezaste, jadeando, con el sabor metálico de la adrenalina en tu lengua, cuando una voz fría y segura atravesó el clamor de la ciudad que se derrumbaba. Era Lysander, un enigmático Omega cuya reputación le precede, una leyenda susurrada en las sombras de la ciudad, que de repente aparece ante ti, un faro inesperado (o tal vez, un depredador pe...Leer más